El cartel cubano es minimalista. La información se limita al título y a los créditos principales, desarrolló un lenguaje visual que requería la interpretación del público. La técnica de impresión artesanal establecida en la isla desde 1940 aparece como una excepción frente a la impresión offset que dominaba el mercado en el resto del mundo. Así, entre 1959 y 2009 se creó aproximadamente 1.700 diseños de carteles serigrafiados.
Además de su prolífica producción de carteles políticos, Cuba fue también el terreno de la creación de una escuela de carteles cinematográficos. Moldeado a la vez por el apoyo institucional posrevolucionario y la limitación de materiales gráficos en la isla, los diseñadores cubanos crearon un lenguaje singular. Lejos del realismo socialista que dominaba la comunicación visual de los países pro-soviéticos de la época, los cartelistas insulares desarrollan un vocabulario gráfico contemporáneo. Así, a diferencia de su vecino estadounidense, el cartel cubano no está determinado por criterios de marketing, que requieren la aparición de los actores estrellas de la película en fotogramas o el predominio tipográfico. En consecuencia, los diseñadores cubanos usan el cartel como soporte de experimentación gráfica. Después de ver la película, los cartelistas presentaban al ICAIC varios bocetos coloridos de pequeño formato. El diseño aprobado se ampliaba a un formato estándar de 51 x 76 cm y se imprimía en los talleres de serigrafía del Instituto.
Los carteles de cine, un producto subvalorado entre las artes visuales cubanas, adquirieron tal importancia que el ICAIC se convirtió en motor impulsor de la impresión en serigrafía en el país. Se desarrolló un importante movimiento estético con diseñadores de gran experiencia en publicidad, junto a jóvenes con cierta formación. Los “Carteles del ICAIC”, se distinguieron por su aporte formal y conceptual, y por la utilización de una técnica de impresión absolutamente artesanal: la serigrafía.
En 2016 Yumey Besu creó y dirige el Proyecto CartelON, programa de fomento a la gráfica en Cuba, vinculado al diseño de carteles para cine, con más de 30 exposiciones desarrolladas, en Cuba y el extranjero.
CartelON-Gráfica Cubana desarrolla concursos de diseño gráfico para serigrafía con temáticas puntuales, con convocatorias abiertas que potencian la creatividad de los diseñadores, profesionales graduados y estudiantes. Con el objetivo de promocionar las obras concebidas, tanto en el territorio nacional así como fuera de nuestras fronteras, el programa gestiona la inserción de las obras generadas en eventos afines: Muestras de cine, bienales de arte, festivales y otros.
Su fundador, vinculado por más de 20 año a la producción y organización de proyectos culturales, festivales de cine y eventos en torno al mundo audiovisual. Trabaja en el Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográfico (ICAIC) trabajó en la Oficina Regional de la Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO. Productor General por 13 años de la Muestra de Cine Joven – ICAIC, evento estrechamente vinculado a la producción audiovisual independiente en Cuba realizada por jóvenes. Desde 2019 organiza el stand CUBA EN CORTO (CUBAN SHORTS) en el Mercado de cortometrajes del Festival Internacional de Clermont-Ferrand, en Francia. En el ámbito internacional, ha colaborado como programador de cortos iberoamericanos del Festival de Cine de New England (NEFIAC) y el Festival Internacional de Cine Latino e Ibérico de Yale (LIFFY), en EEUU.