Miers Van der Rohe

En 1957, Mies van der Rohe proyectó la nueva sede de las oficinas para la Compañía de Ron Bacardi en Santiago de Cuba a pedido del presidente de la empresa, quién había sido impresionado en un encuentro anterior con el arquitecto en Chicago. El señor José M. Bosch, dueño de la empresa, le escribió a Mies una carta diciendo: “Mi oficina ideal es aquella en la que no hay tabiques, donde todos, tanto jefes como empleados, se ven unos a otros”. Por esto, más el conocimiento del impacto que el Crown Hall de Chicago le había generado a Bosch, el arquitecto generó en Cuba una obra inspirada en ese modelo.

Sin embargo, con la revolución de 1959 la obra no se llevó a cabo y la sede continuó funcionando en la torre art decó de 1930 en la Habana, diseñada por los arquitectos Esteban Rodríguez Castells, Rafael Fernández Ruenes y José Menéndez.

El proyecto guarda grandes similitudes con otras obras del arquitecto, tanto el Museo Schäffer de Schweinfurt como la Neue Nationalgalerie de Berlín, ambos diseñados posteriormente, se caracterizan por el uso de amplias plataformas, plantas cuadradas, retículas ortogonales, cerramientos retrasados respecto de la estructura y apoyos cruciformes, tal como en las Oficinas Bacardi. Aquí se representan claramente sus postulados y su manera de trabajar, con el concepto “menos es más” siempre presente. Mies empleó el mismo principio de «planta libre» y «espacio fluido» que utilizó en obras como el Pabellón alemán de Barcelona. La búsqueda de la relación visual entre el espacio interior y exterior se repite también en este proyecto.

Las posibles ubicaciones del proyecto eran en la Calle Segunda y la Carretera Central o la Avenida de los Libertadores, en un solar en situación de esquina, entre dos calles de tránsito vehicular. Entre una calle y otra, existe un desnivel significativo, que el arquitecto incluyó en la toma de partido. La zona en general es de baja densidad con espacios verdes y las construcciones vecinas exentas de las medianeras.

Se trataba de una estructura de hormigón rigurosamente geométrica con el módulo como principal ordenador. Sin embargo no se presenta como un edificio rígido sino totalmente flexible. Distribuido en dos plantas. La planta alta se apoya sobre una plataforma y es totalmente libre, sostenida por ocho columnas que dejan abiertas las cuatro esquinas, con lo que el edificio adquiere mucha liviandad. El cerramiento se proyectó retirado del límite de la cubierta, creando una galería. Se hace clara aquí una estricta separación entre la estructura envolvente y los elementos definidores del espacio.

Estas características lo alejan de una estructura cerrada para generar un gran espacio libre, vidriado, permeable y versátil.

Debido a la pendiente que presenta el terreno, el edificio estaría implantado sobre una plataforma que salva esa diferencia de nivel. El acceso se daría a través de una escalera lateral reforzada plásticamente por dos muros que delimitan el solar, uno con la calle hasta el estacionamiento trasero y el otro en la cara sudoeste con el terreno vecino. El segundo muro genera un patio exterior en el cual se preveía alguna escultura.

El interior se distribuye en dos plantas. La plataforma se encuentra parcialmente enterrada, respondiendo a la pendiente del terreno. Es una planta cerrada donde se ubican las funciones secundarias como almacenes, cafetería y servicios. Se puede acceder a ella tanto desde la escalera interna ubicada en planta alta como desde el exterior con una entrada independiente secundaria.

La planta alta es totalmente libre y abierta. El cerramiento es de vidrio en sus cuatro lados, retirado 6 metros de los bordes de la cubierta, generando una gran galería que bordea el espacio interior. En esta planta se encuentran las oficinas, contando como únicos elementos fijos la escalera que lleva a la planta baja y una ventilación que va de suelo a techo. A estos componentes se suman dos tabiques independientes de madera de dos metros de altura. En este gran espacio se pueden distinguir tres sectores demarcados por todos esos elementos: uno cercano al acceso y escalera que funciona como hall de entrada del edificio, otro que sirve de sala de reuniones y un tercero mayor a los dos anteriores que funciona como una amplia sala de trabajo.

La estructura es de hormigón armado, compuesta por una cubierta cuadrada de 54 metros de lado, apoyada en ocho columnas cruciformes de 7 metros de altura.

La cubierta es una gran retícula formada por vigas postensadas que, respondiendo al diagrama de momentos, tienen su mayor sección en el centro y disminuyen la misma acercándose a los extremos, con una sección mínima de 1.5 metros.

Las columnas se ubican de a dos por cada lado de la cubierta, en los bordes del techo pero no en las esquinas, sino 15 metros hacia adentro, creando cuatro grandes voladizos. Los ocho apoyos son de sección cruciforme de hormigón, vinculados a la cubierta por medio de una articulación de acero. La estructura portante es de hormigón armado. El cerramiento es de vidrio ahumado. En los paneles interiores se utilizó madera.

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