El trabajo de Conrado W. Massaguer en Social como director y principal dibujante promovía la imagen de la mujer moderna, que se libera de los corsé y lleva el cabello corto, conduce autos y rompe convencionalismos. Tanto en las portadas como con sus famosas “Massa – girls,” juego de palabras con su propio apellido como título gracias a una feliz coincidencia en que lo ayuda el idioma inglés, nos invita a prestar atención a la fuerte presencia de la mujer en su obra, que representó respetuosamente en múltiples formas, picarescas y atractivas. Las primeras cuatro Massa-girls aparecieron ininterrumpidamente entre Noviembre de 1920 y Febrero de 1921, pero después comenzaron a espaciarse. Luego de mucho revisar la colección completa de la revista concluimos que al parecer fueron solo 18 las publicadas.
Hoy compartimos algunas Massa-girls, que ya se han convertido en íconos reconocibles de la gráfica cubana, llevadas en la actualidad a variedad de soportes como se puede ver en la tienda Piscolabis Habana, a unos pasos de la Plaza de la Catedral, y reinterpretadas por jóvenes ilustradores como Rocío Morejón.
Durante la segunda década del siglo XX surgen en Cuba una serie de revistas de cultura general, que muchas veces eran tildadas de frívolas o de representar solo a la alta burguesía cubana. Bajo esta apariencia se escondía una verdadera necesidad de amalgamar ligereza y profundidad, para así lograr un acercamiento entre los diferentes polos de la sociedad cubana y el pensamiento intelectual de aquellos años. Entonces secciones como caricaturas de personajes públicos de la época, escritos de corte crítico y político, así como las Massa-girls convivieron durante muchos números de la publicación marcando el pulso de Cuba durante treinta años. Esta Massa-girl que re publicamos hoy estuvo dedicada a las jóvenes miembros del Vedado Tenis Club, cuyo hermosa sede aún se puede encontrar en Avenida Calzada y calle 12 de dicho barrio habanero.