Este año 2026 se cumple el aniversario de una de las joyas arquitectónicas del llamado Modernismo Tropical en Cuba: la Casa De Schulthess, diseñada por el renombrado arquitecto Richard Neutra. El llamado estilo Modernista Tropical surgió a mediados de los años 40 y supuso una adaptación y evolución de los principios arquitectónicos del movimiento moderno y racionalista europeo en contextos y regiones tropicales. Esta adaptación se traducía en reinterpretar los principios de funcionalidad y simplicidad para responder a las condiciones climáticas y culturales específicas de regiones cálidas.
La historia de esta casa icónica comienza en 1952, cuando Alfred de Schulthess, de nacionalidad suiza y residente en Nueva York, y de profesión banquero, fue sido designado como uno de los vicepresidentes del Banco Garrigó, cuya oficina central y nueve sucursales se ubicaban en la ciudad de La Habana. En dicho año, De Schulthess llega a la ciudad acompañado de su esposa y sus tres hijas, y, pensando que pasarán una porción de sus vidas instalados en la isla, deciden adquirir un terreno en el que poder construir una residencia adecuada a sus gustos y necesidades. La zona de la ciudad que eligen para ello no era otra que el Country Club Park Residential Neighborhood, conocido generalmente con el abreviado “Country Club”, o “el Country”. Un reparto que desde muy pronto comenzó a ser considerado el mejor de Cuba por la calidad de las residencias ya existentes, abundante vegetación y un campo de golf que sería frecuentado por el banquero. A la hora de elegir un arquitecto para llevar a cabo el proyecto, los De Schulthess lo tuvieron muy claro desde el principio: «Queremos una casa “Neutra”». Y es que Richard Neutra era ya un arquitecto internacionalmente reconocido por sus maravillosos diseños y planteamientos. Neutra, nacido en 1892 en Viena y nacionalizado estadounidense en 1930, había bebido de los principios y mandamientos del racionalismo y modernismo con maestros como Adolf Loos, Frank Lloyd Wright y Rudolph Schindler. Desde que se instalara en Los Ángeles en 1923 atraído por el clima y las nuevas oportunidades, había formado parte de la nómina de arquitectos del programa Case Study Houses (un proyecto experimental de arquitectura residencial norteamericana rápida y asequible, cuyo impacto como laboratorio de ideas tuvo gran importancia en el desarrollo de la posterior arquitectura habitacional moderna) y estaba posicionado como uno de los arquitectos modernos más relevantes en Estados Unidos. Tenía conocimientos y experiencia, además, en construcción en ambientes tropicales por su labor realizada en Puerto Rico, ya que a finales de 1943, la División de Cooperación Cultural del Departamento del Estado, bajo órdenes del gobernador de Puerto Rico (entonces protectorado estadounidense) le encomendó el diseño de infraestructuras y edificios que fomentaran el bienestar social. Allí, Neutra estableció una oficina en la que permaneció hasta 1945, diseñando aulas escolares en zonas rurales, centros de salud, escuelas de enfermería, hospitales y viviendas. Si la arquitectura se considera un arte social, este es uno de los más claros ejemplos en su amplia literalidad.
Con estas credenciales, Neutra acepta el proyecto solicitado por los De Schulthess. El arquitecto recaba en Habana en diciembre de 1954 para ver directamente el terreno, realizar croquis de la parcela y zona arbolada. Hombre de carácter, inclinado a dirigir hasta el más mínimo detalle de acuerdo con su visión técnica, estética y humanística, el arquitecto considera a la persona como centro de cualquier diseño, por lo que se hacía necesario saber detalles de los futuros habitantes de sus casas mediante fotos, contacto personal, y conocer sus gustos y costumbres. Se establece por ello, y para supervisar toda la realización del proyecto en la distancia, una nutrida relación epistolar entre los propietarios y Neutra, y también con el que sería designado como Director Facultativo de la obra, el jovencísimo arquitecto cubano Raúl Álvarez, quien jugó un papel esencial en el proceso y la finalización del proyecto. La concepción regionalista de Neutra y las exigencias de la regulación legal que disponía el Colegio Nacional de Arquitectos de Cuba hacían precisa la asociación de cualquier extranjero con un arquitecto cubano inscrito en dicho colegio para llevar a cabo un proyecto. Ello permitía tener el conocimiento adecuado sobre las condiciones climáticas, especialización de la mano de obra, elección de los materiales más adecuados para el lugar, etc. La elección de Raúl Álvarez entre varios candidatos fue todo un acierto. La casa fue proyectada y construida entre 1954 y 1956 bajo los parámetros de Neutra y del modernismo tropical: planos abiertos con grandes ventanales y puertas corredizas de vidrio para crear una conexión fluida entre espacios interiores y exteriores, permitiendo la entrada de luz natural y adecuada ventilación; líneas limpias y mobiliario minimalista. En el exterior, destacada importancia del jardín para incidir en el vínculo permanente con la naturaleza. La casa De Schulthess se orientó así con su fachada hacia el jardín, encarado al norte, y para su diseño se contó, a propuesta de Neutra, con el trabajo y talento del brasileño Roberto Burle Marx, quien era enormemente reconocido en el ámbito del paisajismo. Burle Marx tenía una visión artística de los jardines por su formación en Bellas Artes, y había ya colaborado con un gran número de conocidos maestros de la arquitectura moderna. Es considerado uno de los grandes paisajistas del siglo XX, por su visión totalizadora incorporando formas y conceptos de la escultura y la pintura, tratando el jardín como un verdadero lienzo. Casa y jardín se completaban como partes de un mismo cuerpo, y al mismo tiempo, constituían individualidades únicas. Si los De Schulthess buscaban no solo una vivienda habitable y funcional, sino una auténtica obra de arte, al finalizar el proyecto lo habían conseguido. La estructura horizontal de hormigón armado adquiere una fresca y vaporosa ligereza, como de ropa blanca perfectamente alineada y colgada al viento. En el exterior, una escalera en espiral hacia el cielo. Entre el interior y el aire libre, luminosas transparencias, y en el jardín (que alberga setenta especies de plantas), una cuadrícula de agua, espejo entre el firmamento y la casa.
Por méritos propios, en 1959 se otorgo el Premio Medalla de Oro del Colegio Nacional de Arquitectos del año 1958 a Raúl Álvarez, y Richard Neutra y Enrique Gutiérrez Rodríguez por haber proyectado y construido esta casa. La familia De Schulthess vivió en ella desde su finalización hasta 1961, fecha en que el Banco Garrigó fue nacionalizado, y hecho que motivó la salida de los De Schulthess del país. Desde 1968 es Residencia oficial de la Embajada de Suiza en Cuba. Neutra falleció en abril de 1970, mientras visitaba y fotografiaba uno de sus diseños en Alemania, un reencuentro y despedida en el mismo mes primaveral que le había visto nacer. Su trabajo y filosofía influyó en arquitectos cubanos del momento como Mario Romañach, entre otros, y también en posteriores, dejando una huella histórica que permanece y puede seguirse a través de sus construcciones y las de sus discípulos.
A lo largo de todos estos años la Casa De Schulthess ha sido objeto de varias renovaciones, incluyendo los jardines y mobiliario interior. Para nuestra suerte, la Residencia se encuentra muy bien preservada gracias a todos los trabajos de conservación y mantenimiento de las autoridades suizas y la Embajada Suiza en La Habana. Con ocasión del 50 y 60 aniversario de la casa se editaron dos interesantes monografías que contaron con la investigación y curaduría del arquitecto e historiador de la arquitectura Eduardo Luis Rodríguez y otras colaboraciones significativas. El maestro Neutra ha logrado, como en el título de uno de sus libros más conocidos, Sobrevivir a través del diseño, en una de las obras más importantes de la modernidad clásica en La Habana.