Considerado una de las siete maravillas de la ingeniería civil en Cuba el Puente de Bacunayagua es una de las obras ingenieras más innovadoras del país, debido sobre todo a lo difícil de las condiciones físicas del lugar donde se construyó, en particular los 103,50 metros de altura y sus 313 metros de largo, que le convierten en el puente más alto de Cuba. Constituye el último eslabón que hacía falta para engarzar la Vía Blanca con la provincia de Matanzas, fue construido el puente sobre el río Bacunayagua, porque en aquel entonces era el límite entre ambas provincias y se debía salvar un abismo de alrededor de 113, 5 metros de profundidad hasta el nivel del agua del río.
En 1945 el arquitecto y urbanista Pedro Martínez Inclán, promovió la construcción de la que se considera como la primera autopista en Cuba, en el Plan de Remodelación de La Habana o Plan Director, que contemplaba varios proyectos con el propósito de incentivar el turismo hacia las playas del este de La Habana y a la de Varadero. Desde la rotonda de la Fuente Luminosa, y el Coliseo de la Ciudad Deportiva, se extiende hacia el Este. Cruza entre los municipios de Cerro y 10 de Octubre y se estrecha al pasar por la calle Lacret. Alcanza la plazoleta de Agua Dulce, se desplaza por el norte de Luyanó, la zona industrial, al sur del puerto para entroncar con la carretera central cerca del Caballo Blanco. Atraviesa el acceso a la Autopista Nacional y se desplaza entre Regla y Guanabacoa, el reparto Vía Túnel, hasta la avenida Monumental. En este punto nace la autopista con cuatro vías que comenzó a construirse en 1954, y que se desliza por el litoral de la costa norte con una impresionante vista del mar durante 98 kilómetros hasta la ciudad de Matanzas. En total la Vía Blanca tiene 131,3 kilómetros de longitud.
Tras estudios geológicos y levantamientos topográficos realizados en 1954 y con la firma del Decreto Presidencial No. 2124 del 26 de julio de 1955, que autorizaba la construcción del puente, la escena quedaba lista para que a finales de 1956, durante el gobierno de Fulgencio Batista, con los primeros movimientos de tierra comenzara a alzarse con un impresionante, innovador y atrevido diseño. El costo total ascendió a 1 898 254 pesos.
CONSTRUCCION DEL PUENTE
La construcción fue particularmente difícil, debido a la altura y el largo de la garganta que desemboca en el mar los vientos baten fuertemente en un día normal, y además las laderas de roca viva agregaban una dificultad extra. El puente fue cimentado directamente en la roca, y basa su estructura en la fortaleza de un arco central, cuya construcción fue todo un reto, tal y como muestran las siguientes fotos, que muestran el avance en tres dias sucesivos, en momentos distintos cada día.
El ingeniero proyectista cubano Luis Sáenz Duplace tuvo a su cargo el diseño del puente y su construcción a la empresa de ingenieros Sáenz, Arvesu, Cancio, Martín & Gutiérrez (SACMAG) Se confeccionaron varios diseños del puente que tendría que construirse sobre un abismo de 113,5 metros de profundidad, un reto para la obra de ingeniería civil que debía realizarse, y se utilizó acero laminado para los arcos que se construyeron paralelamente en ambos lados del puente, para luego, trasladar cada arco hasta llegar a la posición correcta de unión. El método constructivo empleado consistió en fundir con hormigón, mediante moldes desplazables las pilas y torres que sustentan el puente. Los semiarcos de acero que integran la estructura, tenían incluido el encofrado para revestirlos más tarde, mientras en las vigas que unen esas piezas de 47 toneladas de peso se emplearon sistemas pre y postensado para darles mayor resistencia. Estas vigas se ubicaron mediante armaduras de lanzamiento, pues en esa época en Cuba solamente existían grúas de hasta 30 toneladas. Los materiales usados en su edificación fueron el hormigón estructural para las vigas y el acero laminado para los semiarcos, ambos resistentes a los embates climáticos, y utilizados por primera vez en la Isla fueron creación de Joseph Melan (1853-1941) un notable ingeniero austríaco:
«El sistema de construcción Melan, patentado en 1892, reconocido hoy como sistema de puentes de arco, originalmente fue un sistema de construcción de pisos, titulado en la patente: “Arcos de hierro en combinación con bóvedas de hormigón”. El sistema Melan utiliza como parte de la armadura de la bóveda, vigas de arcos de acero capaces de soportar cargas, es decir, una así llamada, armadura rígida» Desde el año 1997, el Puente de Bacunayagua es considerada como una de las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil Cubana, fruto de la selección de entre 37 obras candidatas por parte de los miembros de la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de la Isla. En la selecta lista, acompañan a dicho Puente, el Acueducto de Albear, el Sifón, bajo la bahía del Alcantarillado de La Habana, la Carretera Central, El Edificio FOCSA, el Túnel de la Bahía de La Habana, y el Viaducto de La Farola.