José Lezama Lima hace en su novela “Paradiso” (1966), derroche de su buen paladar. Enfermo, único varón, mimado, consentido y travieso, rodeado siempre de un ejército de madres, tuvo el privilegio de disfrutar de una vida hogareña como muy pocos.
Para cualquier sociedad que aspire a perdurar y a vivir en armonía, la educación ha de estar entre las primeras prioridades. Esto es una regla generalmente aceptada. Sin embargo, en la práctica muchas civilizaciones han declinado por desobedecerla; es decir, por no haber sido capaces de trasvasar su alma de unas generaciones a otras.
Escribir sobre edificios emblemáticos de La Habana supone adentrarse en episodios fascinantes de esta ciudad que tanta riqueza y relatos atesora. En el caso que nos ocupa, las conexiones geográficas, artísticas y emocionales que se generan y desprenden de esta joya arquitectónica enlazan un pasado común entre Cuba y España, cuyas ramificaciones se han extendido con frondoso vigor hasta nuestros días.
Las Exposiciones Universales realizadas en París durante los años 1905 y 1925 cristalizaron en la intelectualidad artística occidental como los ejemplos más consolidados de civilización y desarrollo moderno. Si bien la primera (1905) fue más general en su contenido…
En pleno corazón del barrio habanero El Carmelo, resulta llamativa una iglesia que posee una arquitectura de acabado incompleto. Sus orígenes se remontan a los inicios de los procesos de urbanización de la región, durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando la ciudad intramuros se ensancha hacia el oeste, en la zona que hasta ese momento se hallaba vedada por el Gobierno español.
Resulta bastante insólito, pero es un hecho cierto que después de muchas indagaciones y búsquedas, el artista José Manuel Mesías ha logrado finalmente encontrar el sombrero que usó el Mayor General Ignacio Agramonte el día de su muerte. Se trata de un sombrero de yarey de aspecto más o menos corriente, ordinario, como el que usaban otros muchos mambises.
Cuando cursaba el tercer año de la carrera, el doctor Alejandro Rojas Blaquier tomó el timón de una de las asignaturas más equívocas del currículum: Estudios Cubanos. Ninguno de nosotros, estudiantes de pregrado sin demasiada vocación, tenía claro para qué servía aquel semestre. Parecía Historia de Cuba.
Dirigir una orquesta supone un arduo proceso de análisis previo de la obra, percepción de su esencia, e integración de las distintas secciones instrumentales que se lidera luego para inculcar una personalidad y estilo, al conjunto de los músicos que van a interpretar.
La partitura que mostramos en este número: Fuga III, pertenece a la serie de 4 Fugas para Orquesta de Cuerdas (1947), sobre las que el compositor afirmó que representaban, un todo, como una Suite o Sonata expuestas y simbolizadas en un ciclo de cuatro movimientos.
Cuando preparaba la entrevista con el actor de alto calibre que es Caleb Casas sobre los desafíos que enfrenta en su nuevo rol de director, una interrogante me asaltó, por qué Cuba, si la tendencia de los últimos años es a emigrar.
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